RSS

MEDJ: Cristo, el Cordero quemado (Parte 1)

05 mar

Esta es una gran verdad que la Palabra de Dios nos revela como parte del sacrificio completo de nuestro Señor. La mayoría de las personas en la actualidad saben que a Jesús se le llama el Cordero inmolado, y que cuando se habla de Cordero se está refiriendo a Jesucristo mismo, pero ahora veremos que ese Cordero que era inmolado, también tenía que ser quemado, que tipifica a lo que le pasaría al Espíritu de Jesús en el mismo infierno.

Veremos también que los sacrificios del antiguo pacto de animales, cuyos cuerpos eran quemados para llevar a cabo la expiación, ahora, en Cristo se cumplió para la remisión, es decir, para quitar el pecado.

  • Jesucristo: nuestra pascua

En el libro de Apocalipsis (Apocalipsis 5:6, 9, 12, 13:8) vemos que a Cristo se le llama el Cordero inmolado, tipificando al sacrificio del cordero en la pascua del antiguo pacto (Hebreos 10:1).

La palabra inmolado viene del griego sfázo que significa masacrar, mutilar (violentamente), herir, matar.

Jesucristo como nuestro Cordero sustituto (Jehová Jireh) fue inmolado, cumpliéndose lo que le pasaba a aquel cordero en el antiguo pacto. En Éxodo 12 vemos la descripción de la pascua:

Éxodo 12:3  Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

 Éxodo 12:5  El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

 Éxodo 12:6  Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

 Al inmolar a ese cordero, lo degollaban y derramaba su sangre, esto dice la Escritura que se celebraría como estatuto perpetuo (Éxodo 12:14).

 Pero a continuación está lo que seguiría con ese cordero: el cordero tenía que ser quemado. Veamos la evidencia bíblica:

 Éxodo 12:8  Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.

 Éxodo 12:9  Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.

 Éxodo 12:10  Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.

Desgraciadamente en la actualidad ¡la religión se come cruda la pascua!, desobedeciendo o sin la revelación de que la carne tiene que ser asada al fuego (Éxodo 12:9), y por consecuencia se comen, digamos, al cordero crudo.

 Vemos que todo esto era una ordenanza de Jehová, y dice:

 Éxodo 12:11  Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.

Hay tanto jugo en revelación que uno puede sacar de estos versículos, que en otra enseñanza posterior estaré hablando cuando dice ceñidos vuestros lomos, tipificando a lo que el apóstol Pablo dice en su carta a los Efesios capítulo 6, cuando dice que estemos firmes, ceñidos nuestros lomos con la Verdad, ahí Pablo estaba hablando no tan sólo a la persona de Cristo como la Verdad, sino al evento de Su sacrificio completo como la Verdad, teniendo el entendimiento de que aquel cordero que era inmolado, también era quemado, apuntando a Cristo en Su sacrificio espiritual.

Bueno, siguiendo con la enseñanza, cuando Juan el bautista vio a Cristo veamos lo que dijo acerca de Él:

 Juan 1:29  El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

 Juan el bautista sabía muy bien de que en Cristo se tenía que cumplir lo que le pasaba al cordero en el antiguo pacto. El apóstol Juan inspirado por el Espíritu Santo comenta también aludiendo al cordero como semejanza a Cristo:

 Juan 19:36  Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo. (Éxodo 12:46, Números 9:12)

El apóstol Pablo en la carta a los corintios también dice:

 1 Corintios 5:7  Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

 1 Corintios 5:8  Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

Pongo también en negritas la palabra verdad, porque como lo mencioné, el tener el entendimiento del sacrificio total, completo de nuestro Señor nos hace parte de los que tenemos la Verdad.

  • ¿Cómo fue que en Cristo se cumplió el Cordero quemado?

 La parte del cordero que era quemado se cumple en la muerte espiritual de Jesús, en Su descenso al Hades. Dice la Palabra de Dios lo siguiente:

 Hechos 2:27  Porque no dejarás mi alma en el Hades,

 Ni permitirás que tu Santo vea corrupción.

Jesucristo al morir espiritualmente en la cruz por la separación a causa del pecado, la separación como lo he enseñado, por primera y única vez en la historia del Padre y del Espíritu Santo (por eso en Mateo 27:46 dijo: Dios mío, Dios mío, haciendo alusión al Padre y al Espíritu Santo que lo habían abandonado), como resultado de esa naturaleza de pecado, de maldición que adquirió (2 Corintios 5:21, Gálatas 3:13), no por los pecados de Él (Él no pecó), sino por los pecados de todos nosotros (Isaías 53:5-6, 8, 11-12, Salmos 59:3-4, Salmos 69:4, Salmos 89:50) fue al Hades, a ese lugar a donde van los muertos espirituales (Salmos 9:17) a ese lugar de tormentos, mejor conocido como infierno a sufrirlo por nosotros, ahí Él fue quemado, mesiánicamente lo veremos:

Salmos 80:8  Hiciste venir una vid de Egipto; (Juan 15:1)

 Echaste las naciones, y la plantaste.

Salmos 80:15  La planta que plantó tu diestra, (Jeremías 11:19, Ezequiel 17:24, Job 19:10, Isaías 53:10, Salmos 116:9)

 Y el renuevo que para ti afirmaste. (Isaías 53:2, Isaías 11:1, Jeremías 33:15-16, Zacarías 3:8)

 Salmos 80:16  Quemada a fuego está, asolada;

 Perezcan por la reprensión de tu rostro.

Job 30:28  Ando ennegrecido, y no por el sol;

 Me he levantado en la congregación, y clamado.

Job 30:30  Mi piel se ha ennegrecido y se me cae,

 Y mis huesos arden de calor.

Sal 57:4  Mi vida está entre leones;

 Estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas; (Lucas 16:24)

 Sus dientes son lanzas y saetas,

 Y su lengua espada aguda.

Hay gente que sólo para contradecir que Jesús estuvo en el Hades sufriendo (como lo afirman las Escrituras) dicen que cuando dice que estuvo en el Hades, no era realmente el Hades, sino que era la tumba…¡Qué barbaridad! Para empezar la palabra griega es Hades, que es el infierno (como en muchas versiones en inglés dice hell y en español infierno) y segundo: no diría entonces no dejarás mi alma en la tumba, diría: no dejarás mi cuerpo en la tumba, ¿Que no?, hasta el más niño en el reino sabe que cuando una persona muere su alma y espíritu se separan del cuerpo (el cuerpo que queda en la tumba), como lo dice en Santiago 2:26. Pero no, dice la Palabra de Dios que el alma de Jesús estaba en el Hades, y al tercer día resucitó de ese lugar (Hechos 2:31).

Continuará…

About these ads
 
Deja un comentario

Publicado por en 5 marzo, 2011 en Estudios Bíblicos, MEDJ

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: